Un equipo internacional de científicos ha presentado una hoja de ruta mundial para ofrecer tratamientos avanzados contra el cáncer, allanando el camino hacia una atención más equitativa en el futuro. El VHIO ha contribuido al trabajo de la Comisión en dos áreas clave. El Dr. Joaquín Mateo, oncólogo médico del Hospital Universitario Vall d’Hebron y jefe del Grupo de Cáncer de Próstata del VHIO, participó como representante del Grupo de Trabajo de Medicina de Precisión de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) y coordinó la sección sobre la implementación clínica de las pruebas genómicas. La Dra. Raquel Pérez-López, jefa del Grupo de Radiómica del VHIO, coordinó la sección sobre inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
La Comisión de The Lancet Oncology sobre Genómica del Cáncer y Oncología de Precisión, presentada en el Congreso Mundial contra el Cáncer en Hong Kong, detalla las dificultades para ofrecer una atención oncológica de alta calidad en todo el mundo, junto con un nuevo plan detallado para abordarlas.
La genómica del cáncer y la oncología de precisión —el uso de datos genómicos detallados para que los médicos puedan elegir tratamientos más precisos y eficaces dirigidos al tumor de un paciente— han impulsado grandes avances en la atención oncológica durante las últimas décadas. Sin embargo, la capacidad de los sistemas sanitarios para trasladar estos avances científicos a la práctica clínica habitual varía enormemente en todo el mundo.
En términos generales, la Comisión constató que la mayoría de los sistemas sanitarios no pueden ofrecer de manera eficaz una atención oncológica de alta calidad, ya que las pruebas moleculares y los tratamientos de oncología de precisión que pueden cambiar vidas solo están disponibles en los países más ricos y, aun así, a menudo únicamente en determinadas zonas con más recursos.
La Comisión concluyó que los ecosistemas de investigación y datos que sustentan la oncología de precisión siguen siendo profundamente desiguales, fragmentados y poco representativos. La investigación genómica, los ensayos clínicos basados en biomarcadores y los datos sanitarios se concentran de forma desproporcionada en los países de renta alta y en las poblaciones occidentales.
Para abordar esta situación, la Comisión elaboró un marco que ayude a los distintos entornos sanitarios a adoptar los avances de la oncología genómica a un ritmo y a un nivel que puedan sostener.
La Dra. Raffaella Casolino, copresidenta de la Comisión de The Lancet Oncology, profesora honoraria sénior de la Universidad de Glasgow y exresponsable técnica del equipo de cáncer de la OMS, afirmó: «La expansión de la oncología de precisión refleja grandes logros científicos que han contribuido a salvar y prolongar muchas vidas. Sin embargo, también ha generado sus propios problemas. Los nuevos sistemas de diagnóstico, junto con la rápida evolución de la evidencia, la carga económica y las necesidades asistenciales complejas, han hecho que sea cada vez más difícil ofrecer una atención oncológica de alta calidad, especialmente en entornos sanitarios de renta baja o con recursos insuficientes.
»Nuestra evaluación también reveló que los pacientes de todo el mundo se enfrentan ahora a información confusa, incluidas expectativas potencialmente poco realistas sobre las pruebas moleculares y los tratamientos innovadores, a menudo asociados a un beneficio clínico modesto».
La nueva Comisión de The Lancet define el panorama mundial actual de la oncología de precisión y sus desigualdades con un nivel de detalle sin precedentes. Aporta nuevos conocimientos para identificar los retos científicos, estructurales y de los sistemas sanitarios que dificultan la genómica y la oncología de precisión a escala mundial. La Comisión, que reúne conocimientos especializados en oncología, genómica, patología, salud pública, políticas sanitarias, economía, ciencia de datos, ética y defensa de los pacientes, constituye la evaluación más exhaustiva de la oncología de precisión realizada hasta la fecha.
Mark Lawler, copresidente de la Comisión, catedrático de Genómica Traslacional del Cáncer y profesor de Salud Digital en la Queen’s University Belfast, afirmó: «Los datos no mienten. Calculamos que entre 7 y 8 millones de personas con cáncer en todo el mundo necesitan cada año pruebas moleculares consolidadas y consideradas estándar asistencial para orientar su diagnóstico o tratamiento. Sin embargo, nuestra investigación indica que alrededor de cuatro de cada cinco pacientes que cumplen los criterios a escala mundial no reciben las pruebas de biomarcadores que necesitan. Esto es inaceptable. La oncología de precisión debe ser para todos los pacientes con cáncer, no solo para unos pocos privilegiados».
Es importante destacar que la Comisión contó con las aportaciones de personas con experiencia directa del cáncer. En consonancia con las recomendaciones de la OMS y con nuestro compromiso con una participación significativa, la Comisión comienza con una declaración de este grupo, que reconoce la importancia de la experiencia vivida para determinar cómo se evalúa y aplica la oncología de precisión y, en última instancia, cómo se juzga su valor para los pacientes.
Ikram ESEGHIR, experta en defensa de los pacientes, fundadora y presidenta de NABD-BC2 Best Care for Breast Cancer Association (Marruecos), afirmó: «La oncología de precisión suele describirse en términos de progreso científico, pero para los pacientes la verdadera pregunta es mucho más sencilla: ¿se traducirá en una mejor atención, mejores resultados y una mejor vida sin causar dificultades económicas u otras cargas a los pacientes y sus familias? ¿Y podrán acceder a ella todos los pacientes que podrían beneficiarse, independientemente de dónde vivan o de los recursos de los que dispongan?».
Incluso en los países de renta alta persisten desigualdades importantes. Los pacientes atendidos fuera de los grandes centros oncológicos académicos, quienes viven en zonas rurales y las personas en situación de desventaja socioeconómica pueden tener un acceso considerablemente menor a las pruebas genómicas y a los tratamientos de precisión.
Las barreras son más graves en muchos países de renta baja y media debido a la limitada capacidad en patología y laboratorios, la financiación insuficiente, la fragilidad de las cadenas de suministro y la escasez de personal especializado. La Comisión también constató que las desigualdades en la atención se reflejan asimismo en la investigación oncológica.
Sandra Perdomo, científica del Grupo de Epidemiología Genética de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS/IARC), afirmó: «Los programas de genómica del cáncer y los ensayos clínicos basados en biomarcadores se concentran actualmente en países de renta alta y se apoyan en datos sanitarios procedentes predominantemente de poblaciones de ascendencia europea. Una mayor inclusión debe considerarse una necesidad científica, además de una obligación ética».
La Comisión ha desarrollado instrumentos clave para facilitar la implementación: (a) un marco de implementación basado en el valor y adaptado a los recursos disponibles; (b) una herramienta para evaluar el grado de preparación de los sistemas; (c) un marco de competencias para el personal dedicado a la oncología de precisión; y (d) un marco de seguimiento y evaluación de la oncología de precisión.
Al mismo tiempo, la Comisión subraya la necesidad de desarrollar el conocimiento científico a medida que avanza la implementación: generar evidencia más representativa, abordar las lagunas de conocimiento y utilizar datos de la práctica clínica real para perfeccionar continuamente dónde y cómo la oncología de precisión aporta un valor significativo. Esto requiere la última capa facilitadora identificada por la Comisión: un ecosistema de intercambio responsable de datos y de aprendizaje de los sistemas sanitarios.
Mediante un llamamiento mundial a la acción y una hoja de ruta para la implementación, esta Comisión ofrece una base sólida para alcanzar un consenso mundial sobre un camino más equitativo, fundamentado en la evidencia y sostenible. Sus recomendaciones están estrechamente alineadas con la histórica resolución de la Asamblea Mundial de la Salud de 2026 sobre medicina de precisión, que pide integrar la medicina de precisión en los sistemas sanitarios de todo el mundo de manera equitativa y adecuada a cada contexto.














